El fascinante pueblo chileno sin calles ni automóviles: un paraje secreto en la Patagonia donde todo se recorre a pie

📅 17/07/2026

En los confines más australes de Chile, escondido entre fiordos y bosques milenarios, existe una localidad que desafía por completo el concepto de vida urbana. Allí no hay calzadas de asfalto, semáforos, avenidas ni tampoco vehículos particulares. La única manera de trasladarse de un lugar a otro es caminando sobre una intrincada red de pasarelas de madera que serpentean entre la montaña, el mar y la vegetación nativa.

Ese lugar es Caleta Tortel, un destino que cautivó al argentino Nicolás Mauciere, un fueguino de 37 años que abandonó un trabajo estable de dos décadas para recorrer la Patagonia y dar a conocer sus tesoros ocultos a través de su perfil de Instagram @elrutaa, donde reúne a más de 67.000 seguidores.

“Pensé que sería parecido a La Cumbrecita de Córdoba, pero cuando llegué me di cuenta de que esto es completamente diferente. Acá las pasarelas son las calles y todo el pueblo vive conectado por ellas”, relata Nicolás.

¿Qué hace tan especial a Caleta Tortel?

Este pequeño poblado, construido sobre un fiordo del Pacífico, reemplaza el trazado tradicional de calles por ocho kilómetros de pasarelas de madera de ciprés de las Guaitecas. Las viviendas, negocios y edificios públicos se alzan sobre la ladera montañosa y están unidos por puentes, escaleras y caminos elevados que desafían la gravedad. No existe ni un solo nombre de calle; las casas se identifican únicamente por números, y los vecinos conocen a la perfección la ubicación de cada una.

La ausencia de automóviles transforma la vida cotidiana de sus aproximadamente 500 habitantes. Las mudanzas se convierten en auténticos eventos comunitarios: cuando alguien adquiere un electrodoméstico o necesita trasladar muebles, gran parte del pueblo se moviliza para cargarlos a lo largo de las pasarelas. Del mismo modo, las compras diarias implican una planificación cuidadosa, ya que no es posible subir bolsas al baúl de un coche, sino que todo debe transportarse a mano.

Cómo llegar a este rincón escondido

Nicolás llegó hasta Caleta Tortel tras cruzar desde Santa Cruz (Argentina) a Chile por el paso Jeinimeni, cercano a la localidad de Los Antiguos. Desde allí recorrió la legendaria Carretera Austral, una ruta que muchos comparan con la Ruta 40 argentina. El viaje, sin embargo, no termina al llegar al pueblo: los vehículos deben estacionarse en un playón situado en la parte superior. A partir de ese punto comienza la verdadera aventura.

“Tuve que cargar mi equipaje y bajar por una serie de pasarelas hasta llegar a la estructura principal, que funciona como la calle central. Desde allí se ramifican decenas de caminos que conectan viviendas y comercios”, explica el fueguino.

La ciudad más grande cercana es Cochrane, situada a unos 125 kilómetros de distancia. Aunque en el mapa la cifra parece modesta, el trayecto demanda aproximadamente cuatro horas debido a que la mayor parte del camino es de ripio y atraviesa zonas montañosas. Por eso, el abastecimiento de la localidad depende en gran medida del transporte marítimo.

La experiencia de caminar en la oscuridad total

Uno de los recuerdos más impactantes de Nicolás fue la noche que pasó en el pueblo. Un vecino lo invitó a cenar, pero antes le advirtió: “No olvides llevar una linterna”. Como las pasarelas carecen de alumbrado público, cuando el sol se oculta todo queda sumergido en la penumbra, iluminado apenas por las ventanas de las casas.

El fueguino descendió por las escaleras bajo la lluvia, guiándose únicamente con el haz de su linterna. Su amigo le hacía señales luminosas desde su hogar para indicarle el camino. “Fue una sensación muy extraña. Caminaba en la oscuridad total, y de repente la luz iluminaba embarcaciones abandonadas junto a la costa o la siguiente curva de la pasarela. Tenía una magia difícil de explicar”, recuerda Reseña Final: SaiKano - Anime en Español.

Para una experiencia similar, resulta imprescindible contar con una linterna potente que permita orientarse con seguridad. Recomendamos echar un vistazo a las mejores linternas recargables para exteriores.

Excursiones y actividades más allá de las pasarelas

Aunque muchos visitantes se sienten fascinados simplemente recorriendo la red de madera, Caleta Tortel ofrece varias salidas en barco que permiten explorar los canales cercanos. Entre los destinos destacan:

Estas travesías se realizan en pequeñas embarcaciones operadas por residentes o por empresas turísticas de localidades cercanas. Para quienes deseen inmortalizar esos paisajes, una cámara acuática y resistente puede ser un gran aliado.

Servicios y alojamiento en el pueblo

A pesar de su aislamiento, Caleta Tortel cuenta con lo indispensable para recibir viajeros. A lo largo de las pasarelas aparecen pequeños restaurantes familiares donde se pueden degustar platos típicos de la Patagonia chilena. También hay un minúsculo supermercado, que Nicolás describe como “un kiosco de barrio”. En cuanto a dónde dormir, el pueblo dispone de una hostería, cabañas de madera y un sector de camping para quienes quieran sumergirse por completo en la naturaleza.

Si se planea acampar, es fundamental llevar ropa impermeable y de abrigo, ya que el clima patagónico cambia drásticamente en cuestión de minutos. Una buena mochila resistente al agua también facilitará el desplazamiento por las pasarelas.

La historia de Nicolás: de empleado estable a explorador patagónico

Nicolás Mauciere nació y vive en Río Grande, Tierra del Fuego. Durante veinte años trabajó en una empresa de electrónica, mientras se formaba como técnico en Hotelería y Turismo y colaboraba en el área turística de su ciudad. Sin embargo, la pasión por la ruta y los paisajes ignotos se volvió cada vez más intensa. Finalmente, en diciembre de 2025 tomó la decisión radical de renunciar a su empleo para dedicarse por completo a viajar, crear contenido y difundir los parajes más remotos de la Patagonia.

“Caleta Tortel ocupa un lugar especial dentro de mi colección de hallazgos. No solo por su belleza natural, sino porque representa una forma distinta de entender la vida”, afirma Nicolás.

Lejos de los circuitos turísticos masivos, este fueguino se ha especializado en mostrar pequeños pueblos, caminos secundarios, playas escondidas, lagos remotos y comunidades alejadas de los grandes centros urbanos. En ese universo de maravillas, Caleta Tortel brilla con luz propia: un lugar donde la ausencia de calles y autos no es una carencia, sino una invitación a caminar, escuchar el silencio y reconectar con lo esencial.

El fascinante pueblo chileno sin calles ni automóviles: un paraje secreto en la Patagonia donde todo se recorre a pie

Contenido original en https://www.infobae.com/sociedad/2026/07/17/un-argentino-en-el-unico-pueblo-del-mundo-sin-calles-donde-la-gente-solo-camina-por-pasarelas-un-tesoro-escondido-en-la-patagonia/

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