Patagonia: El Secreto de Yvon Chouinard, el Genio que Factura 1.300 Millones de Dólares Sin Obsesionarse con el Crecimiento
Un Amanecer Helado en el Pacífico
El frío se clava en mis pies descalzos sobre la arena helada. La respiración se vuelve un acto de valor mientras reúno fuerzas para tomar la tabla y lanzarme al mar. El océano Pacífico, famoso por su bravura, es un mundo completamente diferente al nuestro, al apacible Atlántico. Una mezcla de entusiasmo e intriga me domina. Finalmente, me decido. En cuestión de segundos, estoy practicando stand up paddle junto a Ramón Navarro, un chileno que desafía olas gigantes, uno de los mejores surfistas del planeta y Global Sport Activist de la firma Patagonia.
Por fortuna, no soy una principiante total en este deporte. Sigo sus indicaciones con confianza y me entrego a la experiencia. La belleza del paisaje me deja sin aliento. El horizonte, un azul infinito, me provoca el deseo de detener el tiempo, de congelar ese instante de contemplación profunda, casi espiritual. El suave golpeteo de las olas contra la tabla se convierte en una melodía que me llena de una paz indescriptible.
La Voz del Océano: Ramón Navarro y la Conciencia Ambiental
Ramón Navarro no es solo un surfista; es un activista ambiental de corazón. Él es nuestro guía en esta inmersión oceánica, cuyo propósito es mucho más que remar: se trata de conocer un ecosistema vivo y frágil. Observamos diferentes especies marinas, algunas al borde de la extinción, como la sardina anchoveta, y los frondosos bosques de algas que son su hogar. El objetivo es claro: tomar conciencia de la importancia de proteger este tesoro natural.
Esta es una causa que Patagonia defiende con uñas y dientes. La compañía ha invertido cerca de 200 millones de dólares en organizaciones ambientales. En este año, mientras celebra su 50 aniversario, la empresa decide redoblar su apuesta: fabricar productos de la más alta calidad mientras se genera el menor impacto ambiental posible.
Innovación desde las Redes de Pesca: El Caso de Bureo
Para lograr este objetivo, la innovación tecnológica ha sido fundamental. Un ejemplo brillante de esta filosofía es su socio en Chile, la empresa Bureo. En la fábrica de Cocholgue, se lleva a cabo un proceso fascinante:
- Recolección: Se juntan las redes de pesca desechadas en toda Latinoamérica.
- Transformación: Se convierten en un nuevo material llamado NetPlus.
- Creación: Este material se usa para confeccionar telas para las colecciones de Patagonia, desde camperas hasta viseras de gorras.
Bureo nació en 2013 con una idea clara: reducir el plástico en el mar y darle una segunda vida. Sus fundadores, Kevin Ahearn, Ben Kneppers y David Stover, comenzaron a imaginar cómo recolectar el valor de las redes abandonadas. Con un subsidio del Gobierno chileno, se instalaron en el país y empezaron a convertir esas redes en tablas de skate. Llamaron a su proyecto Bureo, que significa "ola" en mapuche.
El proceso era artesanal: pedían las redes a los pescadores, las limpiaban a mano, las molían y contrataban recicladores locales para fundirlas y convertirlas en "nurdles", pequeños pellets que sirven como materia prima. Así nació el NetPlus. En un año, lanzaron su primera tabla de skate. Luego vino una segunda, pero la producción no podía seguir el ritmo de las redes que llegaban.
La Alianza que Cambió el Juego
En 2016, Patagonia se unió a Bureo con el objetivo de reemplazar el plástico virgen de las viseras de sus gorras. Ben Kneppers viajó a Mar del Plata y cerró un acuerdo con Moscuzza, un fabricante local de redes. El pacto era simple: cada red vieja de Moscuzza sería recolectada por Bureo a cambio de un pago a las comunidades pesqueras. Esto creó una infraestructura y un incentivo para darle una segunda vida a las redes. Desde entonces, Bureo ha replicado este modelo con más de 25 pesqueras en Chile y Perú.
Los números son impactantes. En 2022, Patagonia y Bureo evitaron que 334 toneladas métricas de redes de pesca desechadas terminaran en el océano. No es un dato menor si se considera que cada año, más de 8 millones de toneladas de basura plástica llegan al mar. Según un reporte de Naciones Unidas, hay más de 51 trillones de partículas de microplástico en el mar, más de 500 veces el número de estrellas en la Vía Láctea. La principal causa son las redes de pesca, que representan el 10% de la contaminación plástica oceánica.
"Más allá de prevenir el desperdicio, el uso de este material reciclado postconsumo reduce las emisiones de carbono de una materia prima clave", afirma Alex Perry, gerente General de Patagonia en América Latina.
Un Nuevo Modelo de Negocio: Capitalismo con Propósito
El fundador de Patagonia, Yvon Chouinard, dio un paso sin precedentes. Transfirió la compañía, con ingresos anuales de 1.300 millones de dólares, a un fideicomiso de diseño especial cuya única finalidad es la protección del planeta. "Ha pasado medio siglo desde que comenzamos nuestro experimento de un negocio responsable. Si tenemos alguna esperanza de tener un planeta próspero en 50 años más, se necesitará que todos hagamos lo que podamos con los recursos que disponemos", declaró Chouinard ante sus más de 3.000 empleados.
La estructura legal es compleja pero brillante:
- Patagonia Purpose Trust: Recibe el 2% del capital votante de la compañía. Supervisado por la familia, garantiza que nunca se desvíe la intención del fundador.
- Holdfast Collective: Recibe el 98% restante de las acciones. Es una organización sin fines de lucro que usa cada dólar para proteger la naturaleza y la biodiversidad.
Cada año, las ganancias que no se reinvierten se distribuyen como dividendos para combatir el cambio climático. La compañía proyecta pagar un dividendo anual cercano a los 100 millones de dólares.
La Cultura Corporativa: Surf, Felicidad y Propósito
Patagonia es famosa por su cultura corporativa única. Permite que sus empleados practiquen surf durante la jornada laboral sin resignar productividad. "Nuestro mayor deseo es tener empleados felices y para eso necesitamos que desarrollen un sentido de comunidad", dijo Chouinard. La empresa confía en su gente, incentiva la autonomía y prioriza el equilibrio entre la vida personal y laboral. Sus empleados y embajadores son apasionados por salvar el mundo, un objetivo que les da un sentido de pertenencia que trasciende fronteras.
Mirando Hacia Adelante: El Futuro es Reciclado
Este 2023, Patagonia cumple medio siglo, pero no mira al pasado. "Nuestra mirada va totalmente hacia adelante", dice Tania Garimani, Head de Marketing de Patagonia en Latinoamérica. La empresa se enfoca en tres aspectos clave:
- El poder humano: Deportes silenciosos que nos conectan con la naturaleza.
- La resiliencia: Activismo y cuidado del medioambiente.
- La simplicidad: Productos durables y reutilizables.
Patagonia acelerará la transición hacia un 100% de materias primas renovables y recicladas. Mientras la industria textil tiene una tasa de reciclaje de entre el 1% y el 3%, Patagonia ya cuenta con un 69% de sus productos hechos 100% con materiales reciclados. Para el 2025, la meta es no utilizar fuentes de petróleo virgen.
"A pesar de su inmensidad, los recursos de la Tierra no son infinitos y está claro que hemos sobrepasado sus límites. Pero también es resiliente. Podemos salvar nuestro planeta si nos comprometemos a ello", concluye Yvon Chouinard.
Contenido original en https://www.lanacion.com.ar/salud/vida_sana/patagonia-la-formula-de-yvon-chouinard-el-creador-de-la-empresa-que-factura-us-1300-millones-al-ano-nid27032023/
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